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26/6/15

Café del viernes y la economía colaborativa


No, no va a ser un café-monólogo de tema económico. Hoy, mientras nos tomamos el café, quería comentarte la cantidad de acciones que podemos llevar a cabo para beneficiarnos todos de los recursos disponibles por otras personas.

A esta conclusión llegué el otro día, porque, aún con los libros de este curso que acaba de terminar pululando por el salón de casa, nos llegó la relación de libros de texto y material escolar para el año que viene (esto es un no parar!). Así que empecé a mirar libros de la mayor que le pueden valer a la mediana (pocos, porque el cambio de ley educativa nos ha pillado de pleno). Por otro lado, mi querida Carmen, me daba los libros de su hija de este curso que sí va a poder utilizar mi hija mayor el año que viene.

Y es que en esta sociedad en la que vivimos, donde las cosas tienen una duración o tiempo de vida determinada (obsolescencia programada lo llaman) tendremos que dar un uso óptimo a los recursos que tenemos. ¿Por qué comprar artículos nuevos, cuando se pueden reutilizar otros existentes?

Y hablo de los libros, porque es el ejemplo más reciente, pero en mi caso lo aplico a otras cosas. La ropa, también. Y no sólo me refiero a que guardo la ropa de mis hijas pensando en que la puedan utilizar las pequeñas. Si no a que la utilicen mis sobrinas. En mi casa somos mucho de 'ropa heredada'. Me encanta el orgullo de mi sobrina L. cuando viste alguna prenda de mis hijas. Y a mis hijas les pasa lo mismo, cuando les pongo ropa que me han dado amigas mias.

Pienso además, que sabiendo que un libro, un pantalón... puede ser utilizado por alquien más, te implica cuidarlo con mimo. Y eso es un valor a transmitir a mis hijas. No me gusta cuando algo se les rompe, que digan 'No pasa, nada, compramos otro'. No perdona, sí que pasa! Pasa que el dinero no es infinito (al menos en nuestra casa), que cuesta mucho ganarlo, y que las cosas hay que cuidarlas, aunque fuésemos el Tío Gilitto y nadásemos en piscinas de monedas.

El hecho de poder donar, entregar, prestar, 'heredar' además del efecto inmediato que tiene de ahorro, tiene otros que perduran más en el tiempo. Por ejemplo, no se desperdiciarían bienes ya existentes que pueden ser reutilizados. Éstos generarían una basura que, de algún modo u otro seguro que algo contaminaría. Pienso que debemos procurar un consumo responsable y sostenible. No soy ninguna experta en la materia, pero esto tiene su lógica. ¿No crees?

3 comentarios :

  1. Yo pienso como tú María, A mí me da mucha pena tirar los cosas y todo lo que puedo lo doy como la ropa que me queda pequeña u otras cosas, y a mí no me da ningún reparo recibir cosas recicladas que me dan, al reves, me hace ilusión jejeje

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  2. Participo habitualmente en redes de economía colaborativa, y todos salimos ganando. Además de la ropa de segunda mano (yo ya no compro ropa, reutilizo o compro ropa usada a precios muy bajos), que intercambiamos en determinados puntos (tú vas con tu ropa, la dejas y te llevas la de otra persona que te guste, es como una tienda pero sin dinero), hacemos mercadillos anuales de libros de texto.

    Y todavía cada año tenemos que enfrentarnos a la gente que te lleva los libros usados y no recogen otros a cambio, porque "yo... es que yo no los necesito, sabes?" y me da un coraje! No es cuestión de necesitar. Yo tampoco necesito usar ropa de intercambio, puedo ir a zara y comprarla, pero estaría contribuyendo a esclavizar niños en Asia, y a destruir el planeta. Y decido no hacerlo.

    Reutilizar es simple y llanamente, responsable. Ya está. Me da igual si puedes comprar o no libros, si no necesitas hacerlo, podrías al menos dejar de talar árboles, no te parece?

    Por eso me alegra que escribas esto, a ver si llegamos a esas personas que creen no necesitar este tipo de colaboración!

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  3. En nuestro colegio se organiza dos veces al año mercadillo de libros de texto y uniformes. La gente lleva al colegio los libros que pueden ser reutilizados en el siguiente curso y los dona. Lo mismo con los uniformes de infantil o las camisetas / shorts de educación física. Luego los sacan a la venta por un precio de 1 ó 2€ y el beneficio es para la ONG del colegio. Yo este año me he hecho con dos libros para el mayor (los únicos que pueden ser reutilizados) y uno para el mediano.
    Los uniformes están muy cotizados, y vuelan, pero la verdad es que preguntas y siempre hay alguien que conoce a alguien que te lo puede dar porque ya no va a tener más niños en infantil.
    Para mi gusto, falta más infraestructura para este tipo de intercambios. En Inglaterra las tiendas de segunda mano son más comunes y frecuentes (y tienen mejor pinta, la verdad), e incluso en un pueblito perdido en la costa puedes encontrar una donde dejar y comprar.

    Un beso,

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